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sábado, 16 de noviembre de 2013

Fotografía de panoramización.

Primero que nada en este punto debemos aclarar que no es lo mismo una foto panorámica que una foto de panoramizacón.




El barrido, también llamado panoramización, consiste en seguir el motivo en movimiento, disparar la cámara (sin detener la acción de seguimiento) y, gracias a una velocidad de obturación lenta, obtener una imagen razonablemente nítida del sujeto sobre un fondo borroso (barrido). 


Esta técnica no siempre resulta predecible, especialmente con cámaras digitales. Sin embargo, gracias a la inmediatez de esta tecnología, puedes repetir la toma hasta que consigas unos resultados aceptables.

Para poder realizar una fotografía con la técnica del barrido deberás encuadrar el motivo en el visor cuando este aún se encuentra lejos, acercándose a la cámara. Sitúalo a un lado del encuadre y síguelo, con un giro de la cámara sincronizado, de forma que el motivo se mantenga en el mismo lugar del visor o la pantalla. Cuando se encuentre a tu altura (sin dejar de seguir el motivo en ningún momento), dispara la cámara. No olvides ajustar una velocidad de obturación lenta.


A continuación, verás dos tipos de errores muy comunes en este tipo de fotografías:  




Con las fotos de fondo congelado se hacen los mismos paso pero esto debe de quedar al contrario como su nombre lo dice el fondo de la fotografía debe de ir nítido y el objeto desenfocado. 

Ejemplos: 


viernes, 15 de noviembre de 2013

El uso de ritmo

En fotografía, el ritmo consiste en la repetición regular de líneas y formas. Por lo general, dichas repeticiones producen una sensación agradable para el ojo humano. El ritmo llama la atención por sí mismo; de hecho, en algunos casos, el ritmo puede llegar a convertirse en el tema principal de la fotografía. 

No obstante, hay que utilizar el ritmo con moderación; el abuso de su uso puede conducir a la monotonía y al aburrimiento. Se puede resolver ese problema introduciendo un elemento que rompa la monotonía de la fotografía y aporte interés a la imagen. Por ejemplo, suele resultar muy interesante la fotografía de una empalizada con todos sus componentes perfectamente mantenidos y pintados salvo uno que esta torcido o despintado. 

Si a éste se lo ubica siguiendo la regla de los tercios, generará una agradable sensación de sorpresa. El uso del ritmo como elemento secundario es muy recomendable y suele dar fantásticos resultados.